La sensibilidad dental puede deberse al desgaste del esmalte o a la retracción de las encías, y puede ocurrir cuando la parte más blanda e interna del diente, llamada dentina, queda expuesta. Miles de canales microscópicos corren por la dentina hacia el centro del diente, donde se encuentran los nervios. Una vez que la dentina queda expuesta, algunos desencadenantes (como una bebida fría o caliente) pueden estimular los nervios, lo que provoca ese destemple breve y agudo característico de la sensibilidad dental.
Una vez que la dentina queda expuesta, no hay marcha atrás, pero fácilmente puedes protegerte contra la sensibilidad cepillándote con crema dental Sensodyne dos veces al día, todos los días.